Una vez en la playa de destino, los huevos serán introducidos en un recinto cercado conocido como “vivero” o “hatchery”. Este método permite mejorar la supervivencia de los huevos y de las crías puesto ya que protege los nidos frente a las inundaciones y reduce en gran medida la depredación natural, aunque tiene el inconveniente de que necesita un seguimiento diario los meses en los que está en funcionamiento.
A. Vivero de huevos
Preparación del vivero
El vivero se situará en la misma playa, lo suficientemente alejada de la línea de marea alta como para no estar expuesta a la acción del oleaje, pero no demasiado lejos de la línea de costa (ya que en esas zonas existe un mayor sombreado y mayor humus y contenido en materia orgánica en la arena). Esto permite la rápida liberación de crías tras su nacimiento, y se cree que también es importante para crear una impronta de la localización de la playa en las crías (Andrews et al. 2005).
El cercado puede realizarse con cualquier tipo de material como listones de madera siempre que no produzcan sombreado. Para evitar la entrada de cangrejos y otros depredadores de menor tamaño, se recomienda enterrar una malla de alambre muy densa a una profundidad de 0,5 m a lo largo del interior de la valla.
Idealmente, el criadero debe estar situado y orientado de tal manera que se proporcione la mayor diversidad de microhábitats posible para los nidos. No es recomendable mantener la misma zona de hatchery, durante más de dos temporadas consecutivas ya que aumenta el riesgo de infecciones de hongos y bacterias.
Enterramiento
Para proceder al enterramiento de los nidos, se van extrayendo uno a uno de los contenedores en los que han sido trasportados e insertándose en una cámara en la arena a 50cm de profundidad, tal y como lo haría la tortuga madre durante la puesta. Como precaución, se mantendrán en la posición en la que se encontraba en el interior de la nevera, es decir, sin rotarlos, evitando el posible desprendimiento del embrión.
Una vez insertados todos los huevos, se rellena el nido con la arena extraída en su excavación y se marca cada uno con un palo de madera numerado dispuesto a 15cm por detrás del nido para facilitar su seguimiento. Finalmente se cubre cada nido con una cesta provista de pequeñas celdas. Esto permite la aireación del nido, disminuye la exposición de las crías al sol tras la emergencia y facilita su recogida antes de su liberación.
Cada nido deberá estar separado de los otros por al menos un metro de distancia.
Mantenimiento y control
Deberá tenerse constancia de la fecha de la puesta de cada nido para estar especialmente vigilante, en las fechas próximas a la eclosión. Otro indicador de la emergencia de las tortugas es cuando se observa una “bajada” del nivel de arena en e nido.
Liberación de las crías
Las crías por lo general comienzan a emerger del nido de dos a tres días después del comienzo de las eclosiones. Tras la emergencia, se realizarán los trabajos monitorización de los neonatos y se separarán aleatoriamente las crías en dos grupos iguales, uno se liberará y el otro pasará al vivero de crías. Las crías deberán ser liberadas en el mar por grupos lo más rápido posible después de la emergencia. Se evitará liberar las crías siempre en el mismo momento de la noche y en el mismo punto para evitar el “acostumbramiento de los depredadores”.
Se deben liberar de noche y a unos 4 metros del mar para que al arrastrarse, las tortuguitas impriman en su memoria la localización de la playa. Cuando la liberación inmediata no es posible, las crías deben mantenerse en una bolsa húmeda en un lugar fresco y oscuro. Hay que evitar su contacto con el agua, porque esto activará un proceso de estrés natatorio y las tortugas agotarán sus reservas de yema (vitales durante los días de vida) antes de tiempo. (Andrews et al. 2005).
B. Guardería Debido a sus costes la guardería tendrá una capacidad máxima para 300 crías.
Aclimatación
Para que las tortugas se aclimaten a su lugar de nacimiento, deberán pasar los tres días siguientes a su nacimiento en una cubeta de 400 litros, para garantizar que se realice la impronta.
Situación de la guardería
La guardería deberá situarse en una zona tranquila de alrededor de 450 m2 cercana a un muelle para asegurar la renovación del agua marina y para facilitar el potencial acceso de voluntarios y visitantes. En este caso, debido al carácter tradicional y al tamaño de las embarcaciones de la zona, la contaminación del agua no se considera un factor limitante para el desarrollo y la supervivencia de los individuos. (Cozens 2011).
Estructura de la guardería
El vivero constará de 300 depósitos individuales de 50 litros provistos de un sistema de filtración (22.000 litros en total). Cada uno de los depósitos será individual, a fin de evitar contagios entre las tortugas. Los depósitos estarán situados al aire libre, para permitir el contacto de las tortugas con el sol a semejanza de las condiciones marinas, y estarán protegidos con una malla de protección para evitar que sean atacadas por depredadores como aves y gatos (Xinquera 2006).
Cuidado de las crías
Hasta los cuatro meses de vida, las tortugas serán alimentadas diariamente con conchas finas y navajas trituradas. Pasado ese periodo, se procederá a alimentar a las crías con pedazos de calamar o pescado una vez cada dos días.
Liberación de tortugas
Una vez alcanzado el año de edad, las tortugas serán liberadas directamente en altamar.
A. Vivero de huevos
- Preparación del vivero
El vivero se situará en la misma playa, lo suficientemente alejada de la línea de marea alta como para no estar expuesta a la acción del oleaje, pero no demasiado lejos de la línea de costa (ya que en esas zonas existe un mayor sombreado y mayor humus y contenido en materia orgánica en la arena). Esto permite la rápida liberación de crías tras su nacimiento, y se cree que también es importante para crear una impronta de la localización de la playa en las crías (Andrews et al. 2005).El cercado puede realizarse con cualquier tipo de material como listones de madera siempre que no produzcan sombreado. Para evitar la entrada de cangrejos y otros depredadores de menor tamaño, se recomienda enterrar una malla de alambre muy densa a una profundidad de 0,5 m a lo largo del interior de la valla.
Idealmente, el criadero debe estar situado y orientado de tal manera que se proporcione la mayor diversidad de microhábitats posible para los nidos. No es recomendable mantener la misma zona de hatchery, durante más de dos temporadas consecutivas ya que aumenta el riesgo de infecciones de hongos y bacterias.
- Enterramiento
Para proceder al enterramiento de los nidos, se van extrayendo uno a uno de los contenedores en los que han sido trasportados e insertándose en una cámara en la arena a 50cm de profundidad, tal y como lo haría la tortuga madre durante la puesta. Como precaución, se mantendrán en la posición en la que se encontraba en el interior de la nevera, es decir, sin rotarlos, evitando el posible desprendimiento del embrión.Una vez insertados todos los huevos, se rellena el nido con la arena extraída en su excavación y se marca cada uno con un palo de madera numerado dispuesto a 15cm por detrás del nido para facilitar su seguimiento. Finalmente se cubre cada nido con una cesta provista de pequeñas celdas. Esto permite la aireación del nido, disminuye la exposición de las crías al sol tras la emergencia y facilita su recogida antes de su liberación.
Cada nido deberá estar separado de los otros por al menos un metro de distancia.
- Mantenimiento y control
Deberá tenerse constancia de la fecha de la puesta de cada nido para estar especialmente vigilante, en las fechas próximas a la eclosión. Otro indicador de la emergencia de las tortugas es cuando se observa una “bajada” del nivel de arena en e nido.- Liberación de las crías
Las crías por lo general comienzan a emerger del nido de dos a tres días después del comienzo de las eclosiones. Tras la emergencia, se realizarán los trabajos monitorización de los neonatos y se separarán aleatoriamente las crías en dos grupos iguales, uno se liberará y el otro pasará al vivero de crías. Las crías deberán ser liberadas en el mar por grupos lo más rápido posible después de la emergencia. Se evitará liberar las crías siempre en el mismo momento de la noche y en el mismo punto para evitar el “acostumbramiento de los depredadores”.Se deben liberar de noche y a unos 4 metros del mar para que al arrastrarse, las tortuguitas impriman en su memoria la localización de la playa. Cuando la liberación inmediata no es posible, las crías deben mantenerse en una bolsa húmeda en un lugar fresco y oscuro. Hay que evitar su contacto con el agua, porque esto activará un proceso de estrés natatorio y las tortugas agotarán sus reservas de yema (vitales durante los días de vida) antes de tiempo. (Andrews et al. 2005).
B. Guardería
Debido a sus costes la guardería tendrá una capacidad máxima para 300 crías.
- Aclimatación
Para que las tortugas se aclimaten a su lugar de nacimiento, deberán pasar los tres días siguientes a su nacimiento en una cubeta de 400 litros, para garantizar que se realice la impronta.- Situación de la guardería
La guardería deberá situarse en una zona tranquila de alrededor de 450 m2 cercana a un muelle para asegurar la renovación del agua marina y para facilitar el potencial acceso de voluntarios y visitantes. En este caso, debido al carácter tradicional y al tamaño de las embarcaciones de la zona, la contaminación del agua no se considera un factor limitante para el desarrollo y la supervivencia de los individuos. (Cozens 2011).- Estructura de la guardería
El vivero constará de 300 depósitos individuales de 50 litros provistos de un sistema de filtración (22.000 litros en total). Cada uno de los depósitos será individual, a fin de evitar contagios entre las tortugas. Los depósitos estarán situados al aire libre, para permitir el contacto de las tortugas con el sol a semejanza de las condiciones marinas, y estarán protegidos con una malla de protección para evitar que sean atacadas por depredadores como aves y gatos (Xinquera 2006).- Cuidado de las crías
Hasta los cuatro meses de vida, las tortugas serán alimentadas diariamente con conchas finas y navajas trituradas. Pasado ese periodo, se procederá a alimentar a las crías con pedazos de calamar o pescado una vez cada dos días.- Liberación de tortugas
Una vez alcanzado el año de edad, las tortugas serán liberadas directamente en altamar.